© Miguel Gómez i TMEO

Gol és el pseudònim de Miguel Gómez Andrea, autor que acaba de publicar amb TMEO un recull d’historietes d’un personatge clau en la seva producció: Javi Cabrero. L’humor s’agermana en el còmic amb la sàtira, el costumisme i la crítica social.

 

Gol es el pseudónimo de Miguel Gómez Andrea, autor que acaba de publicar con TMEO una recopilación de historietas de un personaje clave en su producción: Javi Cabrero. El humor del cómic alterna con la sátira, el costumbrismo y la crítica social.


 

(9 desembre 2011)

 


 

1.La web www.estudiolarecua.es  nos informa de tu activitad como actor y nos dice además que eres un “tebeísta fanzineroso”. Esta etiqueta sugiere una posición o actitud particular tuya en el mundo del cómic: explícanos un poco cómo entraste en este mundo y qué importancia tiene para ti ser un “fanzineroso”.

 

Miguel Gómez: Esa etiqueta a la que hacéis mención, indica claramente cómo empecé en este difícil mundo del cómic: haciendo un fanzine.

 

Sigo pensando, tantos años después, que la mejor manera de foguearse y crearse un estilo a base de dibujar y dibujar, es publicar en un fanzine o revista de aficionados.

 

Como todas las artes, el cómic es comunicación, y si no vemos nuestro trabajo publicado, aunque sea en una revistilla hecha entre amigos, carecemos del estímulo necesario para continuar. Hace falta una obsesión y una autoestima a prueba de bombas, para pasarse dibujando los años necesarios para ser un profesional sin ver nunca tu trabajo publicado.

 

En mi caso, dado que mi trabajo profesional ha estado circunscrito a la divulgación histórica y por tanto a los tebeos de encargo, el publicar en fanzines me ha dado la libertad de hacer lo que me ha apetecido, sin restricciones tipo: ¿le gustará al cliente? o ¿será este mensaje políticamente correcto? o las demás servidumbres que tienen los trabajos de divulgación. 

 

 

2. ¿Tu actividad de actor guarda alguna relación con la de historietista?

 

M.G.: No directamente.

 

Mi trabajo profesional ha estado repartido entre el mundo del teatro y de los tebeos. Normalmente han sido actividades estancas, separadas una de la otra. El teatro es un  trabajo en equipo que necesita producción y un montón de cosas más. El cómic es un trabajo más solitario, de tablero de dibujo, radio y tranquilidad.

 

Hubo una ocasión en la que pude hacer un tebeo histórico y posteriormente convertir el guión en una obra teatral, en la que yo también actué.

 

He soñado con hacer lo mismo más veces. De hecho tengo una obra escrita sobre la vida de Cervantes, que no hemos estrenado y muchas veces he pensado en convertirla en un cómic.

 

Pero me despisto de la pregunta.

 

Hay conexiones evidentes entre mi trabajo como dramaturgo, tengo varias obras escritas y estrenadas, y mi labor de guionista de cómic.

 

El trabajo de actor puede servir para darle carácter a los personajes que dibujas. Seguramente han influido una cosa en la otra, pero no lo he hecho conscientemente.

 

 

3.Antes de entrar en A verlas venir!, háblanos de tu especial dedicación a los cómics históricos desde Estudio La Recua ¿Nacen por encargo? ¿Cómo os planteáis en vuestro estudio las diferentes etapas de documentación y elaboración posterior del cómic?

 

M.G.: Sí, los comics históricos nacen por encargo. Tras llevar años dibujando en fanzines quise ganarme la vida con los cómics. Tras peregrinar infructuosamente por algunas editoriales  decidimos abrirnos nuestro propio mercado. Digo decidimos, porque esta historia la empezamos dos; mi amigo Niko Roa y yo.

 

Ambos somos unos enamorados de la Historia y se nos ocurrió ofrecer  a un pueblo, cercano al que habitábamos, hacer la historia de la villa en cómic. En vez de ser recibidos con la típica frialdad de los editores (al menos conmigo), la concejala de turno se mostró entusiamada con la idea y así nació nuestro primer cómic histórico: Arenas de San Pedro a través de la Historia.

 

El éxito obtenido nos animó y nos lanzamos a ofrecer  el proyecto de los cómics históricos por todos los pueblos de la Península, con un éxito variado. Niko abandonó tras el noveno título, pero yo continué con otros colaboradores.

 

Con el paso de los años abandonamos los ayuntamientos e instituciones y pasé a ofrecer el proyecto a pequeñas editoriales. Tras veinte años, en los que ofrecimos más de un centenar de proyectos , hemos publicado más de treinta títulos. En la actualidad acabo de sacar al mercado, editado por Olañeta editor, el primer tomo de una adaptación del poema épico de la India: El Mahabharata, y estoy trabajando en el segundo tomo.

 

La documentación para mí es esencial y fascinante. En todos los trabajos que he hecho, siempre he escrito yo el guión y si he buscado colaboradores ha sido en el apartado gráfico.

La documentación siempre es el principio de mis cómics. Leo a fondo sobre el tema, con gusto, porque ya  he dicho que me encanta la historia.

 

Cuando he terminado de documentarme escribo el guión y cuando está escrito, busco la documentación gráfica, trabajo apasionante muy facilitado hoy en día por Internet, y a hacer el viñetaje.  Una vez acabado el viñetaje, el resto del trabajo es más mecánico.

 

Antes daba el color con acuarela, pero actualmente , dibujo a lápiz, entinto con tinta china y pincel y doy el color con Photoshop.

 

 

4.El personaje de Javi Cabrero ha ido publicándose estos años en la revista TMEO, y ahora publicas una recopilación de sus historias. ¿Cómo nació el personaje y cómo ha ido evolucionando?

 

M.G.: Aunque nací en Madrid, hace ya más de treinta años que vivo en el mundo rural. Javi Cabrero nació cuando liquidamos nuestro propio fanzine: “La Piedra Gorda”. Yo seguía con muchas ganas de publicar y lo primero que se me ocurrió fue mirar a mi entorno e inventarme un personaje que me diese para hacer historietas de una página, más fáciles de publicar en los fanzines a los que empecé a mandar mis páginas.

 

Nunca pretendí nada especial con mi personaje más allá de hacer cómics sin restricciones, ni siquiera de documentación, dado que el ambiente donde se mueve Javi es el mismo donde yo vivo.

 

El dibujo evidentemente ha evolucionado en quince años y supongo que los contenidos también a medida que me he ido haciendo mayor.

 

En un principio tenía un cierto tono más surrealista que abandoné rápidamente para hacer un cómic más costumbrista y personal.

 

 

5.El humor de A verlas venir tiene diversos matices, entre ellos el de la crítica social, que utilizan sobre todo algunos amigos de Javi en historietas que hablan del paro, por ejemplo. ¿Qué importancia tiene para ti este aspecto en tus cómics?

 

M.G.: La crítica social de mis cómics surge de un modo natural. Quiero decir que en Javi Cabrero hablo de lo que me preocupa en el momento, y esa preocupación suele estar relacionada con los problemas cotidianos  de nuestra sociedad como el paro y demás.

 

No lo busco expresamente, tampoco creo que los cómics o el arte en general estén obligados a hacer denuncia social. Una buena obra de entretenimiento también puede ser trabajo social en la medida en que nos ayuda a aliviar tensiones.

 

 

6.Al mismo tiempo encontramos muchos reflejos de la realidad de nuestro país: algo de machismo, algo de prejuicios urbanos contra la vida en provincias, etc. ¿Cuál de los muchos tópicos de los que aparecen en el libro te parecen los peores defectos de nuestra sociedad?

 

M.G.: El principal defecto de nuestra sociedad, y el más peligroso, pienso que es la gigantesca ceguera ante la burda e interesada manipulación de los medios de comunicación de masas.

 

Una ceguera que nos lleva a consentir que nuestros gobiernos invadan países y maten a miles de inocentes o a permitir que las instituciones finacieras nos gobiernen con total impunidad, ignorando el sistema democrático. (Véase el Banco Central Europeo o lo que está pasando en Grecia e Italia)

 

Los tópicos como los que mencionas son chistes, literalmente hablando, con respecto a lo que os acabo de mencionar.

 

 

7.¿Con qué personajes te has divertido más a la hora de crearlos?

 

M.G.: En el caso de Javi Cabrero, con su padre, la novia Inés y últimamente el sobrino Paquito. Por ese orden.

 

 

8.¿Qué otros registros te interesaría tocar algún día dentro del mundo del cómic?

 

M.G.: Ya lo estoy tocando como guionista, en compañía del dibujante Pedro Camello.

 

Y el registro en cuestión es el cómic de aventuras histórico, pero libre de servidumbres divulgativas.

 

 

9.Y cuáles son los autores y dibujantes españoles con los que te identificas de un modo especial. ¿Nos podrías recomendar un libro de alguno de ellos?

 

M.G.: Identificarme con ninguno en especial.

 

Pero sí admiro especialmente a Carlos Giménez por su condición de historietista completo (guionista y dibujante) en su obra  de tintes biográficos: Paracuellos, Barrio, Los Profesionales y Romances de andar por casa.

 

De los modernos y siempre dentro de los autores completos, me gusta Paco Roca, su laureada y aclamada obra: Arrugas, y el libro que acaba de sacar también de humor y autobiográfico: Memorias de un hombre en pijama.

 

El resto de sus obras, aunque me encantan a nivel gráfico, no me seducen tanto.

 

 

 

 

 

la frase

 

 

 

-"Un hombre de Estado es el que se pasa la mitad de su vida haciendo leyes y, la otra mitad, ayudando a sus amigos a no complirlas."

                                 

                                   Noel Clarasó


 

 

 

titulars

 

 

 

-Mor l'humorista gràfic argentí Caloi.

 

-Bones notícies per a la Societat Protectora de l'Humor de Mallorca.


-Arrenca CaricArt 2012.

 

 


 

 

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