Entrevistes

© l'autor i Glénat

 

1.La estética de Abulio es sorprendente por los detalles de cada figura (las miradas por ejemplo dicen mucho) y por la innovación en la exageración de las formas, a veces por la monstruosidad de las mismas. ¿Cómo has llegado hasta esta línea o estilo de dibujo? ¿Qué técnica utilizas?

 

Joan: La deformación y la “proporcionada” desproporción de mis historietas supongo que está inspirada en la tradición de la figura del “freak”. En general me interesa el elemento grotesco y esperpéntico en todos los medios. Desde los retratos de Diane Arbus hasta los personajes estrambóticos de Buñuel o Todd Solondz. A nivel de dibujo he intentado copiar tanto como he podido a los Ott, Clowes, Burns, Wolverton y, sobre todo, a los grandes maestros: Robert Crumb y Drew Friedman. Con Abulio he utilizado plumilla y pincel (en estos momentos sólo utilizo el pincel) y me imagino que no es necesario decir cómo me atrae el dibujo obsesivo y enfermizamente detallado que ya utilizaban estos dos últimos dibujantes que he comentado. Cuando terminé el cómic me encerraron en un hospital mental, con esposas y todo eso. El doctor me ha dicho que saldré dentro de poco con un poco de voluntad.

 

2. Abulio nos ha parecido también sorprendente por los giros surrealistas del guión, por la originalidad y la gracia de los grupos de personajes (como estos pensionistas terroristas), por los elementos escatológicos… ¿Cómo se te presentó la idea general del cómic y cómo la desarrollas después con tanta imaginación? 

 

Joan: La idea del cómo nació cuando leí en el diario un artículo que decía que España se convertiría en unos años en una especie de sede para los pensionistas de Europa. A partir de aquí sólo he de ir jugando con ideas delirantes, como la de pensar que llegará un día en el que la masa de población pensionista será extremadamente más elevada que la población activa. Los guiones de Rafael Azcona, los relatos de Francisco Kafka o la revista-franzine Mondo Brutto también han sido una importante fuente de inspiración. Cuando comencé el cómic quería retratar una atmósfera parecida a la de películas como El cochecito, El Pisito, El Verdugo… en fin la España negra del esperpento. También creo que la historia de Abulio esconde semejanzas con el género negro: la femme fatale, un ambiente hostil y fatalista, las tradiciones y finalmente, la trama, que acaba teniendo un aire detestivesco.

 

Me gusta pensar que estoy haciendo una cosa semejante a gente como Paco Alcazar: retomar la tradición del cómic underground y mezclarla con el humor negro de ciertos artefactos culturales ibéricos, dándoles toques del imaginario de los tebeos de Bruguera. Los nombres que pongo a los personajes están inspirados en los de Bruguera: por ejemplo, Pucio Regallofa está inspirado en el de Don Furcio Buscabollos, que aún es más grotesco y hoy sería políticamente incorrecto.

 

3.Creemos que es más que oportuna la aparición de este grupo de pensionistas en el panorama nacional… ¿Qué esconde de crítica esta sublevación de abuelos? 

 

Joan: Por una parte, la idea que me interesa transmitir es la de una confrontación absurda, en este caso entre pensionista y no pensionistas. La facilidad en encontrar enemigos y elementos diferenciales para poder realizar un enfrentamiento es el mismo impulso épico y de afán de poder que arrastra a la humanidad desde que es humana.

 

En segundo lugar, la revolución siempre ha sido exclusividad de la juventud, y aquí aparecen unos ancianos dementes que quieren tomar el poder, cambiar el mundo y cosas así. Era divertido destacar la parte más oscura de la revolución, mostrarla como un asunto ridículo, delirante y demencial. Todas las revoluciones tienen una gran parte de patetismo y demencia.

 

En el cómic los pensionistas representan a los parias absolutos, los deshechos de la sociedad, la parte no rentable de ésta, pero también un colectivo paranoico, surreal, caótico y destructor, que en el fondo tampoco puede representar el faro de ninguna idea constructiva. Imaginarnos un futuro exclusivo para ancianos y pensionistas no es demasiado alentador, es como una especie de distopia que sólo puede conducir al fracaso o a la catástrofe.

 

4. Después de colaborar en revistas importantes y de ganarte un nombre dentro del medio, ¿qué significa tener un cómic premiado? Es decir, ¿facilita una mayor proyección nacional?

 

Joan: Para mí ha significado mucho: un año atrás no me hubiera creído que mi primer cómic se editara en tapa dura. También ha supuesto que he podido hacer creer a mi madre que soy una persona importante que gana premios. Pero, sobre todo, ha representado que he podido vivir del cómic durante una temporada. Y de hecho me ha permitido disponer del tiempo suficiente, para permitirme el rodaje y la confianza necesaria para poder creerme que en este país se puede vivir del mundo de la historieta. Así pues mostré algunas cosas a El Jueves, hubo suerte y ahora colaboro con ellos con páginas de actualidad. La verdad es que todavía es pronto para poder calcular la proyección que ha supuesto ganar el premio Josep Coll, sólo hace dos meses que el álbum está en las librerías. Pero creo que más que Abulio, el hecho de colaborar en una revista como El Jueves hace que mi nombre comience a sonar y mi trabajo sea más visible que cuando estaba escondido en un cajón.

 

5. En el cómic se nos dice que tu abuelo fue el gran Vázquez. Háblanos un poco del Vázquez dibujante.¿Qué aprendiste directamente de él?

 

Joan: Estábamos muy unidos, supongo que tener un abuelo que es una leyenda del cómic te marca consciente e inconscientemente. Definitivamente, puedo decir que he heredado su calidad de “jeta”. De él aprendí el gusto por la picaresca y los bulos. Pero, en cualquier caso, no quiero que la gente me considere como el “nieto del gran Vázquez”. Quiero pensar que soy una entidad con particularidades propias.

 

6. ¿Cómo ves el cómic de humor en España y en especial en Cataluña? Por cierto, Abulio se ha editado en castellano y en catalán; ¿crees que el hecho de ser rentable o no condiciona que se publique una obra en las dos lenguas?

 

Joan: Es el que goza de mejor salud. El hecho de que sólo haya una revista de cómic a nivel nacional y que ésta sea de humor satírico y costumbrista, hace que el humor aparezca con cierta ventaja ante cualquier otro tipo de cómics. Supongo que esto hace que en España, y en Cataluña especialmente, haya tanta tradición de dibujantes humorísticos.

 

Es normal que una obra se venda menos si se edita en dos lenguas. El mercado catalán no se puede comparar al castellano. La gente no está habituada a leer cómics en catalán (aparte de Tintín y cuatro cosas…) y, por otra parte, editar un cómic en catalán te obliga a vender el producto en una pecera más pequeña. Eso sí, hay editores valientes que son como unos auténticos kamikazes que dan un empujón al panorama.

 

7. Tus dibujos nos han recordado en cierto modo la línea que sigue Joe Sacco. ¿Te gusta este autor? ¿Realmente con qué dibujantes te identificas y cuáles lees con mayor frecuencia? 

 

Joan: Pues he leído poca cosa del señor Joe Sacco. Me seducen las obras de ficción y si parten del material real, prefiero que esté tratado en clave de humor. Me gusta mucho releer los eightball de Daniel Clowes, las historietas de Robert Crumb y las de Drew Friedman, que es un buen hombre del que no se traducido incomprensiblemente nada. En mi lista de favoritos entran estos (y seguro que me dejo alguno): Peter Bagge (sobre todo los Mundo Idiota), Charles Burns, El Roto, Martí Riera, Thomas Ott, Basil Wolverton, Paco Alcazar, Manfred Deix, Jason, Miguel Brieva, Gallardo i Mediavilla, también me influenciaron mucho de pequeño los cromos de la Pandilla Basura o los tebeos del Superlópez. Me gustan mucho los tebeos de suspense de la EC , el humor de Tim Hensley o Michael Kupperman y los humoristas gráficos de la extinta y genial revista Hermano Lobo.

 

8. Para terminar: ¿nos recomendarías un par de lecturas para este verano?

 

Joan: ¡Taxista de Martí Riera i Conoce a tu enemigo de Robert Crumb son sumament recomendables para cualquier época del año! 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

la frase

 

 

 

-"Un hombre de Estado es el que se pasa la mitad de su vida haciendo leyes y, la otra mitad, ayudando a sus amigos a no complirlas."

                                 

                                   Noel Clarasó


 

 

 

titulars

 

 

 

-Mor l'humorista gràfic argentí Caloi.

 

-Bones notícies per a la Societat Protectora de l'Humor de Mallorca.


-Arrenca CaricArt 2012.

 

 


 

 

                     Prestatge de còmics

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