© Pedro Riera, Nacho Casanova i Glénat
L’escriptor Pedro Riera i el dibuixant Nacho Casanova ens proposen a El Coche de Intisar conèixer fragments de la realitat de la dona al Iemen. El resultat és un relat atractiu i rigorós que ens farà repensar un dels temes de més actualitat al món. A continuació us oferim l’entrevista que ens han concedit.
El escritor Pedro Riera y el dibujante Nacho Casanova nos proponen en El Coche de Intisar conocer fragmentos de la realidad de la mujer en el Yemen. El resultado es un relato atractivo y riguroso que nos obliga a repensar uno de los temas de más actualidad en el mundo. A continuación os ofrecemos la entrevista que nos han concedido.
1.Como bien se explica en El Coche de Intisar, el libro es fruto de un viaje de Pedro al Yemen. ¿Cuál era vuestra idea general del país antes del viaje (en el caso de Pedro), o antes de disponer de informaciones tal vez más objetivas sobre la realidad del mismo (en el caso de Nacho)? ¿Se os ha desmontado algún que otro prejuicio?
Pedro Riera: La verdad es que no tenía ninguna idea preconcebida. Sabía muy poco del país y no tuve tiempo de informarme antes del viaje porque a mi mujer le surgió la oportunidad de trabajar en Yemen muy de repente y tuvimos que hacer un millón de gestiones en tiempo récord.
En cuanto a los prejuicios, se me desmontaron muchos. El más importante, quizás, es la visión que tenía de las mujeres árabes como débiles y sumisas. Son todo lo contrario.
Nacho Casanova: Tengo que reconocer mi más absoluto desconocimiento de la realidad social de Yemen antes de que Pedro supiera que iba a pasar allí un año. No estoy demasiado interesado en la cultura árabe, ni tampoco es un país que haya salido mucho en los medios (antes de que se haya hecho famoso por todas las revueltas sociales que allí ha habido). En cualquier caso, la contemplación cercana de cualquier cultura o lugar, suele desmontar prejuicios, eso seguro. Yo he de decir que me han sorprendido mucho, como probablemente a cualquiera que lea el tebeo, unas cuantas cosas que dejamos caer en las páginas y que sirven de ambientación para dotar de realidad al costumbrismo que hemos reflejado.
2. Pedro, la realidad social que describe el cómic es chocante para un occidental. ¿Desde un principio tuviste claro el tema central del libro, o tuviste que decidir entre otros? Aún así, describes muchos aspectos de la condición femenina en el Yemen: ¿has sido exhaustivo o crees que el tema da para mucho?
PR: Llegué a Yemen con la idea de escribir el guión de un cómic, pero sin un tema definido. Al final, fue inevitable que me centrara en el mundo de las mujeres: ellas eran mucho más interesantes que los hombres.
Respecto a si han quedado muchas cosas por decir sobre el tema, por supuesto. Demasiadas. Por eso estamos escribiendo un libro con mi mujer sobre cómo es el mundo de las yemeníes.
3.Nacho, en un apéndice nos explicas muy bien el proceso de creación del dibujo. Suponemos que la documentación gráfica te ha ido bien para detallar vestuarios, ambientes, etc; pero ¿cómo has trabajado la caracterización psicológica de los personajes?
NC: En realidad, la personalidad de los personajes venía definida en el guión de Pedro, así que apenas he aportado en su formación. Sí puedo decir que he aportado la gestualidad, la manera de moverse, la forma en la que parece que piensan, sonríen, o se enfadan. Pero Pedro traía todo muy anotado, y tenía una idea muy clara de la personalidad de los personajes, de forma que todo tenía lógica según el relato.
4.¿Con qué cosas habéis disfrutado más en vuestro trabajo a cuatro manos?
PR: Para mí fueron las discusiones sobre lo que teníamos que mostrar en cada viñeta y, también, cuando afinaba el guión en base a lo que ya estaba dibujado.
NC: Yo siempre disfruto mucho haciendo el primer story-board. Sufro mucho, pero es la primera vez que ves realmente la acción. Después viene un plazo de trabajo arduo, que es dibujar, y luego una parte que me ha resultado muy bonita, y que por eso he hablado de ella en los extras: la separación de tintas. Cómo va a quedar definitivamente la página, y que no se parece en nada a lo que yo tengo en mis libretas. Da mucho gusto ver el acabado final, cuando el proceso es tan diferente.
5.Hay un episodio que nos ha parecido muy ilustrativo de las diferencias entre los países occidentales y los países islámicos: aquel en el que la protagonista no entiende por qué en Europa se defiende la cararicaturización de la religión. Parece banal, pero esa duda dice mucho... ¿Qué lectura os interesa destacar en general con este episodio u otros similares?
PR: Cuando en 2005 estalló el escándalo por la publicación de las caricaturas de Mahoma en un diario danés, los telediarios sólo mostraron imágenes de barbudos fanáticos e integristas quemando banderas y embajadas. Nunca se les dio la voz a los musulmanes moderados, a esos creyentes a los que también se les había ofendido pero que no deseaban ni matar ni castigar a ningún caricaturista. Al margen de cuál sea mi opinión al respecto (soy un ferviente defensor de la libertad de expresión), me parecía fundamental darle la voz a esos musulmanes moderados, que, encima, son la mayoría.
NC: No sé si yo destacaría nada de ese episodio en concreto, porque creo que tiene que ver fundamentalmente con el individuo y por lo tanto, depende de cada uno, más que de la cultura en la que vive. Es más, yo no entiendo que no se pueda hacer coña de todo, incluida la religión, por supuesto. Pero no olvidemos que no es nuestra opinión lo que hemos vertido en estas páginas. Es la opinión de un grupo de mujeres a las que se les ha preguntado sobre ello. Yo, personalmente, me quedo al margen, me hago a un lado, y he decidido dejar que ellas opinen, aunque pueden no opinar igual que yo. Y creo que eso es parte de la riqueza del tebeo.
6.Vuestra protagonista es realmente una mujer valiente. ¿Creéis que los movimientos sociales de hace un año en los países del Norte de África, pondrán las cosas fáciles para la mujer en el Islam?
PR: Es imposible saberlo. Y tampoco se puede generalizar. Variará mucho de un país al otro. La situación social, política, económica y la interpretación del Islam son muy diferentes en cada país árabe. En Egipto, ahora mismo, da la impresión de que las mujeres van a ver recortados sus derechos. En Túnez, en cambio, pueden ver su futuro con más optimismo. En cuanto a Yemen, no sólo no creo que mejore, sino que es probable que empeore, ya que los que se están haciendo con el poder son más conservadores que el actual presidente en lo que se refiere al estatuto de la mujer.
NC: Ojalá. No lo sé. Supongo que algo ha cambiado de manera bastante definitiva. Pero no sé hacia dónde van, ni qué será permanente. Desde luego, ellas no están contentas con su situación actual, cosa nada extraña.
7.¿Os habéis planteado en algún momento que quizás habrá personas que no acepten vuestro mensaje?
PR: Bueno, supongo que algunos hombres yemeníes no estarán muy contentos con la imagen que se da de ellos en el cómic. Pero no he escrito el guión para contentar a nadie. Me he limitado a plasmar lo que las mujeres yemeníes que conocí opinaban sobre ellos.
NC: Por supuesto. Pero querría profundizar en que no es nuestro mensaje, por lo menos no el mío. Es el de un grupo de mujeres que han tenido la oportunidad de sincerarse. Es un grupo de gente a la que normalmente nadie le pregunta nada (porque no quieren, o porque pueden responder, eso ya depende). Y está claro que hay una gran parte de su mensaje incómoda. No para nosotros, sino para los hombres que les rodean. Ellos son el destinatario real de esos mensajes, creo.
8.Últimamente se están publicando bastantes novelas gráficas de tema político-social. ¿Os atraen en general? ¿Tenéis algún autor o título de cabecera?
PR: El cómic me parece un medio idóneo para contar historias de contenido político y social. Y por supuesto que me atraen. Como título de cabecera, aparte de Maus, que me sigue pareciendo extraordinario, me encanta El Fotógrafo de Lefèvre y Guibert.
NC: Me atraen de la misma forma que me atraen en otros campos creativos. ¿Veo cine social? Sí, claro. ¿Y libros? Por supuesto. Así que, ¿por qué no un tebeo? Lo que sucede es que el centro de creación del mundo del tebeo está más ligado a la evasión aventurera o fantástica, pero creo que ya hemos recorrido camino suficiente como para entrar en serio en estos temas, y desde hace bastante tiempo. Si he de dar un nombre de cabecera sobre realidad social, me quedo con el maestro de maestros: Carlos Giménez. Indispensable.
(1 febrer 2012)