© Alberto Montt
Alberto Montt és un mestre de l’humor gràfic i de la il·lustració. En les vinyetes de En Dosis diarias, que per cert penja amb puntualitat al seu bloc, es nota la seva llarga carrera com a il·lustrador i els molts llibres llegits. Com en les sàtires de la poesia d’un Quevedo, que estan plenes de referències a l’època, Alberto ens convida a que creuem els ponts de les seves insinuacions. Aquests dies ens ha concedit amablement aquesta entrevista.
Albertol Montt es un maestro del humor gráfico y de la ilustración. En las viñetas de En Dosis diarias, que por cierto publica con puntualidad en su blog, se nota su larga carrera como ilustrador y los muchos libros leídos. Como en las sátiras de la poesía de un Quevedo, que están llenas de referencias a la época, Alberto no invita a cruzar los puentes de sus insinuaciones. Estos días nos ha concedido amablemente esta entrevista.
1. En las notas de prensa de Ediciones B hemos leído que te has dedicado durante unos 15 años a la ilustración de libros infantiles, y que el salto al humorismo gráfico lo has dado con el blog En dosis diarias. ¿Ese salto es repentino, o existe un trabajo previo inédito?
Alberto: La verdad no es un salto repentino, pero es la primera vez que salto y llego a la otra orilla. Siempre
tuve cruzada la espinita del humor gráfico y jamás logré una sola viñeta. Fue cuando decidí dejar de buscar la risa y dibujar la primera idiotez que se me viniera a la cabeza que
funcionó.
2. Nos ha gustado En dosis diarias por la belleza de los dibujos, por la inteligencia, por la gracia de las situaciones... ¿Cómo has llegado a crear este estilo tan particular? ¿En qué medida ha influido tu trabajo como ilustrador de libros infantiles?
Alberto: Dibujo desde que tengo memoria, aunque
debo admitir que no soy un buen dibujante. Es más, creo que aprender a lidiar con mis limitaciones ha hecho que, de una u otra forma, mis dibujos tengan un aire personal. Esto se puede ver en
todos mis trabajos, desde los infantiles hasta los publicitarios o en revistas. Hay un sello modelado por mi ineptitud con el lápiz.
Sobre la gracia de las situaciones solamente puedo comentar que a todos se nos ocurren. En una reunión de amigos, en el ascensor o mientras esperamos en el banco. Yo voy un paso más allá y dibujo esas ideas.
3. Vemos también que los recursos que utilizas son muy variados: doble sentido o sentido literal de las palabras, referencias bíblicas i culturales, el absurdo, etc. ¿Cómo te nace cada situación: por generación espontánea o después de un largo parto?
Albeto: Crecí con el humor de Quino, Les Luthiers,
Larson, Monty Python, George Carlin y un lista muy grande de influencias que me dieron ángulos diversos desde los cuales observar situaciones. Supongo que a eso se debe la diversidad de recursos.
Ahora, las viñetas en sí llegan de diferentes formas. A media noche despierto con una idea terminada o encuentro un tema que quiero tratar o simplemente escucho una frase que, en su significado
literal, es extrañísima -agítese antes de usar- qué se yo, simplemente no hay una ruta establecida. Pero, por suerte, hasta ahora no ha resultado un parto.
4. Nos gusta también el título En dosis diarias: una viñeta por día es tan saludable como un vaso de vino al día. ¿Para el autor es un desgaste diario esta actualización periódica en tu blog?
Alberto: Todo lo contrario, es un espacio de recreo. Un cajoncito de arena donde dejar volar la cabeza y
vaciarla de ruido. Hay días en que tengo que controlarme para no subir tres viñetas al hilo.
5. Dios y el diablo aparecen a menudo en tu libro, sobre todo para reírse del destino humano. ¿Quién se ríe realmente de los ciudadanos de a pie: el político, las multinacionales? ¿Te sientes comprometido como humorista gráfico?
Alberto: Me siento comprometido como ser humano. El humorismo gráfico es la herramienta que puedo usar
este momento y es muy útil, pero lo que escribo en cada viñeta tiene una relación directa con lo que soy y pienso. Trato de ser muy honesto en este sentido porque el blog es un trabajo que hago
para mí.
De los ciudadanos se ríe medio mundo. En cada esquina hay alguien que lo toma a uno por imbécil y viceversa. El tema se vuelve nefasto cuando el que se ríe tiene el poder de hacernos creer que no se está riendo. Susto.
6. En tu blog hablas de tu admiración por Larson y su tendencia al antropomorfismo del mundo animal. De hecho, En dosis diarias parece un bestiario, pero también una despensa de cosas a las que les das voz para que se quejen, etc. ¿Has practicado el humor aplicado a personajes reales -Bush, Castro, etc.? ¿Te interesa?
Alberto: Me gusta el humor que puede ser leído en un par de décadas sin perder el sentido. Desde esa
perspectiva, trato de no hacer mucho humor de contingencia o con personajes reales. Me gusta el humor que habla de política sin ser humor político ¿se entiende?
7.Liniers te ha dibujado el prólogo. ¿Con qué otros humoristas gráficos te sientes identificados, especialmente de los más jóvenes?
Alberto: Otra lista larga. Liniers es un maestro y lleva muchos años más que yo en esto del humor. Él ha sido muy generoso conmigo al dibujarme el prólogo. Ahora, sobre
humoristas gráficos a quienes admiro profundamente: Gustavo Sala, Francisco Olea, Decur, Troche, Tute, Kioskerman, Turcios, Boligán, XKCD, Wulff & Morgenthaler, PBF... la lista es enorme y
siempre dejaría gente fuera.
8. ¿Habrá próximas entregas de En dosis diarias? ¿Preparas otros trabajos dentro del humorismo gráfico?
Alberto: El Dosis diarias 2 saldrá en Chile en agosto, y, si todo va como yo espero (es decir que el primero se venda bien en España) lo tendremos el próximo año por allá. Ojalá suceda.
También estoy preparando una novela gráfica. Por ahora estoy en proceso de escritura y me llevará un tiempo terminarla, pero es algo que me ilusiona mucho.
9. ¿Qué lees habitualmente? ¿Qué autores chilenos (no importa el género) nos recomendarías para este verano?
Alberto: Leo cuentos, humor gráfico, libros para niños, ciencia. Justamente ahora estoy leyendo dos
libros. "Dios no existe" De Cristopher Hitchens y "Dios existe" de Joseph Ratzinger.
Sobre autores chilenos, recomiendo a Bolaño, Nicanor Parra (mejor poeta chileno), Paloma Valdivia, Marcelo Lillo. A ver si pillan algo por allá.