© Enrique Breccia
Enrique Breccia va publicar El Sueñero als anys 80. Obra d'un gran poder d'atracció, concebuda com una plataforma per a expressar el seu compromís social, l'autor va saber també dotar-la d'accents llegendaris i d'aventura. 001 Ediciones ha reeditat recentment el cómic. El mestre ens ha concedit amablement aquesta entrevista, on podeu conéixer una mica més de la seva gran creació.
Enrique Breccia publicó El Sueñero en los años 80. Obra de un poder de atracción absoluto, concebida como una plataforma para expresar su compromiso social, el autor supo también dotarla de tintes legendarios y de aventura. 001 Ediciones ha reeditado recientemente el cómic. El maestro nos ha concedido amablemente esta entrevista, en la cual podéis conocer un poco más de su gran creación.
1.Recientemente 001 Ediciones ha publicado El Sueñero. En la presentación explicas a tus lectores españoles el contexto en el cual lo creaste, y las lecturas que ofrecen los diferentes capítulos. ¿Cuál es la reacción del público joven que lo lee por primera vez? ¿Qué preguntas acostumbran a hacerte en presentaciones y demás acontecimientos culturales?
Enrique Breccia: En general El Sueñero es aceptado muy bien por el público joven a pesar de ser una obra que ya tiene más de 20 anos y que la mayoría de los nuevos lectores no vivieron las circunstancias políticas y sociales que narra la primera parte de la historia.
Es justamente esa parte la que provoca la mayoría de las preguntas en las presentaciones, porque aun cuando mucha gente no comparte mis ideas, respetan mi compromiso y se asombran que el medio
elegido para hacerlo haya sido el cómic.
2.Una de las lecturas que apuntas en la presentación es la de ver El Sueñero como un cómic de aventuras. El hecho de haberse convertirdo en un clásico y un libro de referencia, ¿viene dado quizás por la intemporalidad, por la mezcla de personajes de diferentes épocas, por los elementos legendarios, aunque éstos sean argentinos y tal vez desconocidos para un lector español?
E.B.: En cierto modo la primera parte de El Sueñero es un cómic militante. Fue concebido con esa intención y allí está expresada frontalmente y con toda honestidad mi ideología. Lo que siempre cuidé al hacerlo es que ese carácter no sea panfletario y tape la aventura, porque el cómic es ante todo un medio masivo de entretenimiento. Agradezco que lo consideren un clásico y un libro de referencia, pero si esto es así supongo que se debe a la mezcla de aventuras, difusion de ideas y humor. Creo que esas características pueden ser apreciadas por públicos de cualquier país.
3.La realidad política no deja de dar argumentos para dedicarle miles de críticas. ¿Has pensado alguna vez en dar continuidad a El Sueñero? ¿Qué realidad denunciarías hoy en día?
E.B.:De hecho retomé El Sueñero en el ano 2006, del cual hice sólo cinco capítulos de ocho páginas cada uno. Ese proyecto se interrumpió porque me radiqué un año y medio
en New York, pero tengo la intención de retomarlo en breve. Se llama "El Sueñero 20 años después", y la tarea encargada al personaje es buscar los Valores de la cultura popular que le han sido
robados al pueblo, para devolvérselos a fin que éste recupere su Identidad perdida. Todo terminaría en una gran Batalla Cultural que sería la "Madre de todas las Batallas".
4.¿Qué autores españoles de obras comprometidas socialmente te parecen más interesantes?
E.B.: Yo vivo en pleno campo muy lejos de cualquier centro poblado y bastante alejado del "mundo" del cómic en general, así que no conozco la realidad del cómic español como para dar una opinión reponsable.
5.¿Te imaginas El Sueñero en color? Es decir, ¿perdería parte de su esencia y encanto?
E.B.: El Sueñero fue pensado en blanco y negro, por lo que pienso que el color le haría perder fuerza aunque tal vez le agregue atractivo
gráfico. Habría que probar.
6. Curiosamente El Sueñero estuvo a punto de publicarse en España a comienzos de los 80. ¿Conocías de cerca el mundo comiquero de la época en nuestro país? ¿Se parece a la España del 2010? ¿Estábamos entonces más comprometidos que hoy en día?
E.B.: Esa fue una edición pirata hecha sin mi consentimiento. Lamentablemente soy un autor de cómics que
contradictoriamente conoce muy poco, casi nada, del universo comiquero. Una vez más les debo la respuesta a esta pregunta. Procuraré ponerme al día a ese respecto.
7.Habrás hablado mucho en tus entrevistas del trabajo de tu padre y de Héctor Germán Oesterheld, con quienes hemos leído que colaboraste. ¿Cómo describirías sus cómics a los lectores más jóvenes que se adentran en el noveno arte?
E.B.: Trabajé con ambos durante años. Para mi padre hice los
planteos de las páginas de los tres primeros capítulos de Mort Cinder, y el 40% de las páginas originales de su versión de El Eternauta. Con Héctor hice La vida del Che
en el ano 1968, que fue mi primer cómic. Mi padre fue un gran contador de historias hechas con un dibujo impecable. Mort Cinder es un clásico indiscutido. Héctor es el inventor del guión
moderno y su influencia se nota en autores de todo el mundo.
8.Por cierto, los jóvenes están muy interesados en la lectura de manga. ¿Existe realmente competencia entre el mercado japonés y el de lengua castellana; puede suponer para éste último un obstáculo a la hora de publicar?
E.B.: El manga japonés expresa costumbres y valores culturales
ajenos a los nuestros y a pesar de esto tiene una extraordinaria influencia entre los jóvenes de todo el mundo. En mi opinión es un fenómeno que excede al cómic y debería ser estudiado
desde la sociología. Los guiones suelen ser pasables, pero el dibujo es básico, frío e inexpresivo. El manga es producido en verdaderas "fabricas de cómics" que generan miles de páginas por año.
Es lo contrario a la manera artesanal de escribir y dibujar cómics del resto del mundo, así que en este sentido es prácticamente imposible competir con él.
9. Por último, y hablando otra vez de jóvenes, ¿qué autores noveles te parecen más atractivos y con una carrera prometedora?
E.B.: Una vez más debo diculparme por mi ignorancia en lo que respecta a autores extranjeros. De mi país rescato a
los dibujantes Diego Ridao, Toto Espeche, Ricardo Sala y al talentoso guionista Fermin Lucero.